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sábado, 10 de diciembre de 2011

También las canciones infantiles van a psicoterapia: Pimpón es…. un obsesivo

TRABAJO:
“También las canciones infantiles van a psicoterapia:
Pimpón es…. 
¡un obsesivo!”

Por: Jazmín Lolbeh Caamal Torres

                                                                                                                       Zacatecas, Zac.
Octubre de 2011


NOMBRE. PINto  PONce Pinpon.
EDAD. 24 años
SEXO.  H
ESTADO CIVIL. Soltero ( en una relación desde hace seis meses)
NACIONALIDAD. Mexicano
DIRECCION. Av. Freud,  Calle trastorno, Col. Infantil, #1900
LUGAR DE NACIMIENTO. Zacatecas, Zac
FECHA DE NACIMIENTO. 14 de enero de 1987.
LUGAR DE RESIDENCIA. Zacatecas, Zac.
RELIGION. “Privada”.
ESCOLARIDAD. Estudiante de Maestría en Contaduría.
OCUPACIÒN. Contador en una empresa importante.
FUENTE DE INFORMACIÓN. El paciente.
NO. DE ENTREVISTAS. 1
FECHA DE INGRESO.  Octubre de 2011
FUENTE DE REFERENCIA. Un ex paciente.
PSICOLOGA. Jazmín  Lolbeh Caamal Torres.

DESCRIPCION DEL PACIENTE.
Pinpon  es un paciente, muy guapo y  de complexión media (aprox. 60 kg), estatura 1.68, de edad aparente a la cronológica (30 años), luce muy aliñado.  De tez clara, cabello corto y castaño, peinado con un partido en medio hacia la derecha;  , cara redonda, cejas medianamente pobladas, nariz recta, ojos grandes color café claro, pestañas chinas; boca mediana, labios delgados, dientes parejos y limpios. Hombros anchos, piernas largas, manos grandes y limpias, uñas recortadas y limpias.
Por lo general usa ropa de vestir, pantalón y camisa bien planchada, abrigos muy bien cuidados, zapatos lustrados.
Pimpon entra al consultorio, saludando solo de voz y se para junto al sillón, se quita el abrigo y lo acomoda y lo coloca en el descansabrazos, se sienta muy derecho y con los pies juntos, acomoda su pantalón y comienza su discurso meticulosamente ordenado, lleno de detalles y redundante.

MOTIVO DE CONSULTA.
Pimpon refiere sentirse abatido porque al llegar al trabajo tiene que saludar a las personas, sus compañeros le dicen con algarabía “Pinpon dame la mano con un fuerte apretón” y a el le cuesta mucho trabajo extender la mano porque piensa que las otras personas pueden tener algo o haber tocado algún objeto sucio y por lo tanto le ensuciarán las manos.
El dice que cada vez que saluda a alguien o toca las perillas de las puertas de las oficinas de los compañeros, tiene que ir a lavarse las manos. Constantemente está revisándose las manos y justo después de terminar cada cuenta tiene que lavarse las manos,  en un día ha llegado a lavarse las manos 40 veces.


Hace días un compañero notó que Pimpón no lo quiso saludar  y le dijo “ tranquilo, que quiero ser tu amigo… Pinpon…  Pinpon… Pinpon... te sugiero que acudas con una psicóloga”
Y Pinpon se sintió preocupado de que su compañero notara la inquietud que le genera tener que saludar y convivir con los demás.

Pimpon también dice sentir que ya no puede con lo que le sucede, que cada mañana se tiene que levantar más temprano para alcanzar a hacer todo lo que tiene que hacer.

La relación de Pimpón con su novia Abril se ha ido dificultando debido a que este solo quiere hablar de los nuevos productos antibacteriales.


ANTECEDENTES DEL PROBLEMA.
Pimpon recuerda que desde los seis años le gustaba mantener sus pocos juguetes en orden, llevar un horario y realizar actividades similares.
Le gustaba ser ordenado y mantener su habitación limpia y en orden.
Ser puntual y cumplido.
No le gustaba hacer actividades que implicaran arrastrarse, jugar con tierra o agua porque le gustaba mantenerse siempre limpio y presentable.

ESTADO ACTUAL DEL SÍNTOMA.
El problema se acentuó desde hace seis años, recuerda que fue justo cuando su abuela enfermó y el se tuvo que ir a otra ciudad a estudiar.
Actualmente le representa una molestia para su trabajo y para la relación con su pareja.

HISTORIA FAMILIAR.

PADRE: Fernando, 47 años,  de ocupación Ingeneiro se fue a vivir a Francia (por cuestiones de trabajo) cuando Pimpon tenía seis años. Pero en los seis años convivía poco con Pimpon, por lo que el lo refiere como “un sargento”, una persona honorable que siempre emtía órdenes. Después de que se fue escribía cartas a  Pimpon contándole lo que hacía.

MADRE: Sidney, 47 años,  Maestra de música. Pimpón la describe como buena madre que era cariñosa cuando estaba con el, ya que por lo general se la pasaba dando clases de música.
Su madre lo llamaba pimponcito de cariño.

ABUELA PATERNA : Concha, de 71 años. Era quien cuidaba a Pimpón mientras la madre trabajaba, lo cuidó hasta los dieciocho años ya que Pimpón tuvo que salir a estudiar a otra ciudad. Pimpon la refiere como una buena abuela, adorable y cariñosa que le enseñó buenos modales. Y cuenta que desde pequeño el convivió mucho más  con su abuela que con su madre.
Hace seis años cayó enferma por una descompensación diabética y Pimpón la asistió durante dos meses y actualmente el paga el medicamento que ella ocupa..

NOVIA. Abril, de 24 años, de ocupación vendedora de productos de limpieza. Es novia de Pimpón desde hace seis meses, se conocieron cuando Pimpón iba a comprar productos a su tienda.
Últimamente la relación ha sido difícil porque Pimpón  solo quiere hablar de los nuevos productos de limpieza, además de que es poco expresivo, nada romántico y cero cursi.

HISTORIA PERSONAL

Pimpón fue un hijo planeado y deseado por los padres. Recuerda que su madre le contó que lleva ese nombre por una canción que a ella le cantaba su papá cuando era pequeña.
Durante el embarazo no hubo complicaciones, ambos padres estaban muy contentos, Pimpon nació de parto natural y este fue rápido.
La madre lo alimentó con pecho hasta los dos años de edad y realizó el cambio de alimentos sin dificultad alguna.
Pimpón aprendió a caminar rápido, pero en lo que si batallaron fue en enseñarlo a ir al baño, la que estuvo a cargo de ese proceso fue su abuela quien le compró para alentarlo una bacinica azul pero Pimpón se rehusaba a usarla.

Poco después comenzó a sufrir de estreñimiento por lo que  la abuela lo sentaba hasta que hiciera popó o pipi, y no podía moverse de ahí hasta que la abuela lo indicara.
Cuando Pimpón duraba un día sin hacer popó la abuela le preparaba un juguito de ciruelas pasas con nopales, lo cual hacía efecto y Pimpón tenía que permanecer sentado en la bacinica porque tenía diarrea. Y cuando esto pasaba, por lo general Pimpón se ensuciaba a lo que la abuela le decía “puerco, marrano cochino” y lo obligaba a limpiar su “cochinero” y después de limpiarlo la abuela lo metía a bañar y le tallaba con un estropajo remojado con un poco de cloro las manos.

Durante el jardín de niños tuvo problemas para relacionarse con los demás niños ya que al no le gustaba jugar en el arenero o ensuciarse los zapatos en la tierra, aborrecía tocar las cadenas de los columpios porque después las manos se le ensuciaban. Le gustaba mucho colorear con crayolas y jugar con plastilina, aunque esta última provocaba que Pimpón tuviera que lavarse varias veces las manos después de jugarla.

En la escuela se destacó por ser un niño inteligente, un orador excelente ya que su lenguaje correspondía a un niño de mayor edad  y sus tareas eran meticulosamente detalladas, siempre asistía limpio y mantenía en orden su mesabanco.

Durante su adolescencia Pimpón era un niño modelo de buenas conductas.

Actualmente Pimpón lleva una rutina
6.00am suena el despertador que en la noche revisó cinco veces.
6.05am se levanta a lavarse su carita con agua y con jabón, procedimiento que repite en tres ocasiones para quedar muy limpio y evitar las lagañas, posteriormente se desenreda el pelo con un peine de marfil (no le gusta peinarse con otro peine)
6. 20 prepara el desayuno asegurándose varias veces que lo ha puesto junto a la puerta para no olvidarlo antes de salir, y entonces toma su leche evitando  ensuciar  el delantal.
Revisa las cosas que tiene que llevar al trabajo, se siente inseguro de no haberlo hecho bien una noche antes.
Elabora meticulosamente la rutina del día pero cuando a penas las estrellas comienzan a brillar Pimpón se va  la cama y se acuesta a descansar.

Pimpon anexa que se siente muy abatido y que incluso recurrió al médico por sus constantes estreñimientos ya que no le gusta ir al baño del trabajo, y cuando tiene mucha necesidad de ir, gasta casi un rollo de papel en forrar la taza para poder sentarse y después se tiene que lavar varias veces las manos.

Pimpón recuerda que uno de los momentos más difíciles fue ver a su abuela enferma, en el hospital y tener que asistirla durante dos meses.

PAUTAS DE AJUSTE A LA VIDA ADULTA.

Pimpón trabaja actualmente en una empresa muy importante como contador, decidió esa carrera porque “en esto se tiene que ser exacto, entregar a finanzas los impuestos de manera puntual, todo tiene que cuadrar, trabajas con dinero y sin tener que tocarlo”.

Últimamente con el incremento de los síntomas Pimpón se siente incapacitado para hacer su trabajo de forma rápida ya que se tarda en lavarse las manos después de cada informe.

Pimpón vive en un departamento que renta y en fines de semana va y visita a su madre.

Pimpón tiene una relación con una chica llamada Abril desde hace seis meses.




VIÑETA.

Pimpón es un paciente muy  guapo y de 24 años, extremadamente aliñado, inteligente, poco expresivo y con un excelente puesto en una importante empresa.
Hijo único, educado por la abuela debido al trabajo de los padres. De profesión contador, y actualmente se encuentra en una relación de pareja desde hace seis meses con una chica llamada Abril.
Su problema radica en que se lava compulsivamente las manos, después de saludar a alguien o entregar algún informe, ha llegado a lavárselas en un solo día alrededor de 40 veces, lo que le ha complicado las relaciones en el trabajo y con su pareja. El problema se ha acrecentado desde hace seis años que la abuela, quien lo cuidó de niño, se encontraba en el hospital y Pimpón la asistió durante dos meses, pero tuvo que dejarla porque el tenía que irse a estudiar.
Varias sesiones posteriores, Pimpón recuerda que en esos dos meses fallecieron dos personas y Pimpón tuvo que ir a los velorios, dice que cuando vio las cajas un pensamiento llegó a su mente: que en lugar de la persona estuviera la abuela. Ese pensamiento le asustó tanto que tuvo que ir al baño y lavarse su carita con agua y con jabón, pero ante tanta angustia, recordó que no solo la cara, sino que lavó una y otra vez sus manos, como su esto evitara que el pensamiento se volviera a repetir.
Pimpón manifiesta un lavado compulsivo de manos, cuya explicación se encuentra en la relación que Pimpón estableció con su abuela, pero que hasta sesiones atrás estaba mantenido por la represión. La abuela fue una persona muy dura en la enseñanza del control de esfínteres, hacía que Pimpón se sentara en una bacinica y si se estreñía lo obligaba a tomar un jugo de ciruelas pasas con nopal lo que le provocaba diarrea y hacía que se manchara, la abuela le decía cochino y lo obligaba a limpiar. Sin embargo, la ambivalencia (odio – amor) lleva a Pimpón a experimentar un pensamiento no deseado y recurrente, por lo que mediante la repetición de compulsiones intenta mitigar la angustia que genera. Por lo que para evitar su miedo ante que su deseo se haga realidad Pimpón lava sus manos como si lavara de su cabeza esa idea, tratando de evitar así el sentimiento de miedo ante sus temores destructivos.


ENSAYO:
“Relación :
padres - hijo - terapeuta”
Por: Jazmín Lolbeh Caamal Torres



En estos días es fácil escuchar padres diciendo: mi hijo tiene problemas de comportamiento, mi hijo tiene fracaso escolar, mi hijo es hiperactivo, mi hijo tiene problemas con la escritura, mi hijo tiene problemas con la comida, mi hijo es asmático, mi hijo… pero  ¿los padres gozan de salud psíquica?...
Y al contrario, también escuchamos con frecuencia la frase “mis padres no me entienden”, “mis padres no me quieren”, “mis padres me rechazan”, “mis padres…”

¿qué pasa con los padres y los hijos que manifiestan estas frases? Al hablar de estas frases estamos tratando con temas de vinculación.

En estos días donde la concepción de la familia, pareja  y la forma en que las personas nos relacionamos se ha trasformando, en estos días en que a los niños el mundo les demanda crecer y madurar más rápido, y obtener más habilidades a menor edad, en estos días en que el mundo “esta en crisis de vínculos afectivos”… es necesaria, muy necesaria una terapia de juego.

Encontré interesante el planteamiento del manual de psicoterapia de la relación de padres e hijos (Dio Bleichmar 2002),  me parece un planteamiento actual engloba trabajos de antaño e investigaciones actuales.

En estos días… donde cabe preguntarse cuál es el rol del terapeuta infantil en estos días…







Klein, Lacan, Spitz, Kohut, Bion, Bowlby, Mhaler, Hugo Bleichmar, Erickson entre otros nos acompañan en el recorrido por cada página de este libro en donde Emilce los retoma, los confronta, los integra y va mas allá aportando al enfoque modular trasformacional.
Con ciertas palabras que para mi son clave en este modelo: parentalizaciòn, subjetividad, modularidad, emociones, vinculo, entonamiento y los diferentes tipos de memoria, juego .
Y en base a sus sistemas: autoconservación, apego, sensual-sexual, narcisista, regulación emocional. Los cuales se desarrollan a partir de los centros funcionales innatos del sistema nervioso, o módulos y son estructuras que gobiernan la afectividad, la cognición y la acción. Se desarrollan a partir de una compleja unidad de experiencia temprana, madre-bebé, de intersubjetividad, que se constituye en la matriz de la génesis y desarrollo del psiquismo del bebé. El psiquismo funciona a partir de módulos genéticamente independientes, o núcleos de desarrollo que funcionan y evolucionan en paralelo.

En el libro nos muestra como la psique del niño se mueve en esos cuatro sistemas motivacionales en base al desarrollo del niño y a la vinculación con las figuras de apego. El desarrollo deja de comprenderse sólo en términos de libido o de fantasía  y se centra en el estudio de la relación o vinculo en el proceso de la construcción del psiquismo.

La  pregunta por la cual se despliega este ensayo es: ¿cuál es la función del terapeuta en estos días?

Emilce no solo cuestiona el análisis de  cómo es la relación entre padres e hijos, sino que cuestiona al terapeuta y lo guía en el entendimiento del psiquismo y la relación paciente – terapeuta, dejándonos claro que apartir de esto hay un replanteamiento del desarrollo y de la psicopatología (sobre todo de la primera infancia) en términos relacionales y que se debe hacer una adecuación del método a la singularidad del caso en base a la comprensión del cómo se manifiestan los distintos sistemas motivacionales en el paciente.
Para comenzar, el terapeuta debe tener la habilidad para detectar en el niño  cada uno de los distintos sistemas motivacionales y así darse cuenta de qué sistema(s) se encuentra (n) en des-regularización y cual(es) no.
En base a la entrevista que se realiza a los padres el terapeuta se da una idea general del estado en el que los padres y el niño se encuentran. Ya que los padres pueden manifestar angustia ante la sintomatología de hijo, o ante sus temores de ser “malos padres”.
Se analiza el tipo de vínculo que el niño establece con sus padres, hermanos y externos.
“¿cuáles son las ventajas de identificar y trabajar sobre las motivaciones del padres e hijos que pueden estar originando o manteniendo un síntoma?
En primer lugar, que nos orientamos por el tipo de ansiedad: de separación, de pérdida de amor, de inferioridad, de exclusión, de pérdida de objeto de amenaza física, de desorganización mental, de castración y por los estados afectivos que se presentan de forma manifiesta o enmascarados en conductas disruptivas o de inhibición. Contamos con indicadores para la identificación de las ansiedades, tanto en la investigación retrospectiva con los padres como en los emergentes de la interacción que entabla el terapeuta con ellos y con el niño (trasferencia – contratransferencia).
En segundo lugar, por la potenciación de la eficacia terapéutica que se genera al trabajar sobre fantasías, creencias y comportamientos de enorme peso motivacional (Bleichmar, H,2004)[1]
Con este modelo se trabaja tanto con los padres como con el hijo sin olvidar que el que el paciente es el niño.
Este enfoque apuesta no solo en cuestión de cambio de los hijos, sino en un cambio de la capacidad y habilidades de parentalización (cambio que los padres no imaginan, ya que por lo general piensan que a quien se va a “cambiar” es al niño y creen que el problema del niño poco a nada tiene que ver con la relación de este con ellos); en que el niño pueda manejar su problema ayudado por el mismo y apoyado por los padres, pero para esto debemos de establecer una alianza terapéutica con ambos a través del “trasference parenting: una forma de ayudar y apoyar a la pareja”[2] para que ellos puedan entender el comportamiento de ellos hacia su hijo (insigth), y las reacciones de este con ellos, y el conflicto de esta relación.
La madre o el padre como personas reales constituyen, psicológicamente, múltiples objetos por sus funciones en el vínculo parental:
Del self que otorga reconocimiento y valoración narcisista(Kohut).
Seductor que por sus cuidados agrega un plus de placer, activando potencialidades de placer sensual-sexual(Laplanche).
Continente de la ansiedad y regulador de los estados afectivos, contribuyendo al equilibrio del sistema neurovegetativo(Bion).
De Apego y Heteroconservación, proporcionando alimento y cuidados, proximidad física y contacto emocional(Bowlby).
Con capacidad de respuesta cualificada y diferenciada a las necesidades del infante, desarrollando el sentimiento de eficacia y autorregulación de los impulsos(Bleichmar,H.)

Por eso es necesario rescatar el esfuerzo que los padres realizan en el cuidado del niño y rescatar las figuras de apoyo de estos.

¿pero es solo ese la función del terapeuta?, si, entre otras cosas ya que el terapeuta también establece un vínculo con el niño y el niño con el terapeuta (este vinculo puede ser isomórfico o no a la relación que tiene con sus padres), y tiene otros principios: “interacción – intersubjetividad, espontaneidad, autenticidad, mutualidad, especificidad y disponibilidad para la respuesta óptima”[3] de esta manera el terapeuta puede fluctuar e interactuar de una forma mas espontanea sin olvidarse del objetivo de la terapia (que es el de corregir la desregularización), teniendo en cuenta sus intervenciones (activas) en el proceso y la importancia de la entonación de manera que dentro de un encuadre que no es fijo ni responde aun principio técnico general, sino a la correlación entre especificidad psicopatológica y especificidad terapéutica, el terapeuta puede propiciar un espacio para la reflexión y el isngith, en donde se aportará un panorama más amplio a la mente del niño que permitirá el crecimiento en los distintos sistemas psíquicos a través de: lo la integración de los contenidos rechazados, la elaboración, la recomposisción de las representaciones del sì mismo y del otro y las nuecas representaciones que surgen de la recomposición de las representaciones del si mismo y del otro.
De manera que el trabajo padre-hijo-terpaueta permitirá entre todos  el recorrido del niño  de la heteroconservación al autocuidado y la autoconservación. De la especularización narcisizante a la autoestima. Del contacto erogeneizante con el cuerpo materno al deseo de recrearlo en el autoerotismo. De la capacidad materna de contener y regular los estados fisiológicos y emocionales del bebé crea condiciones en el de equilibrio psicobiológico y de autorregulación del propio cuerpo y el autoconsuelo de las ansiedades.

            La vinculación que bastante falta hace en estos días, es un tema que  el terapeuta debe plantearse desde la teoría y su encuentro en la clínica, es por eso que el terapeuta debe trabajar para fortalecer la relación padre – hijo y fortalecer al padre para que este se vuelva un “terapeuta auxiliar” del niño, y fortalecer al niño para que este sea el “padre-terapeuta auxiliar” de si mismo y de sus propios hijos y sea capaz de fortalecer en si mismo y en otros las  capacidades intra e inter.

            Debo reconocer que mi forma de pensar la terapia de juego y la clínica infantil cambió después de leer (y algunas veces releer) manual que con gran sutileza y habilidad nos trasmite Emilce Dio Bleichmar.

Este manual que en estos días… es muy práctico, interesante y eficiente para lograr cambios en la vinculación.


[1] Emilce Dio Bleichmar, “Manual de Psicoterapia de la relación de padres e hijos”, pp.493-494
[2] Emilce Dio Bleichmar, “Manual de Psicoterapia de la relación de padres e hijos”, p.494
[3] Emilce Dio Bleichmar, “Manual de Psicoterapia de la relación de padres e hijos”, p.498